Paciente femenino de 19 años, con el antecedente de una ruptura sentimental actual, el día domingo 26 de diciembre corta el teléfono, como tantas veces lo hizo, decidiento que esta ocasión seria la ultima vez. Pero algo anda mal y sin poder evitarlo comienza a sentir un dolor en el pecho de carácter opresivo, que se irradiaba a su cuello, dirigiéndose directamente a su garganta y oprimiéndola. pierde el aliento, siente que su corazon va a explotar y desesperada, sintiendo que no existia salida comienza a llorar de lguna manera creia que esto aliviaria su dolor, pero no se atenua, por esta vez ni los chocolates ni los buenos pensamientos eran capaces de parar lo que sentía sino por el contrario, acrecentaban mas la voz de aquel que alguna ves fue capaz de cautivarla y que hoy se transformaba en su peor pesadilla. Si se hubiera tenido que medir su eva, pensaba que era 8 de 10, que no podía ser 10 porque sabia que era una mujer fuerte y que era capaz de soportar los golpes y el dolor que le daba la vida y salir adelante sin el.
La paciente no acude a ningún centro hospitalario, cambia el numero del celular, se retira de redes sociales y mejora notoriamente a los tres meses con actividades deportivas y buenos amigos.